“End piracy, not liberty”

Por Lourdes Encinas Moreno

@lojesa

(El título de este post es la leyenda  que aparece en   la página de protesta de Google)

El año pasado vimos grandes protestas ciudadanas en el mundo, como la Primavera Árabe, los movimientos de Indignados en varios países, las manifestaciones de estudiantes chilenos, el Movimiento por la Paz en México y otras tantas. La de hoy es diferente, pero también histórica.

Decenas de sitios de internet, desde blogs hasta gigantes de la tecnología, se unen en protestas virtuales contra las iniciativas SOPA (Stop Online nPiracy Act) y PIPA (Protect IP Act),  que se discuten en el Congreso y el Senado de Estados Unidos, respectivamente.

Aquí una sencilla explicación.

Wikipedia, Reddit, WordPress se sumaron al Blackout, suspendiendo actividades durante este día; Google, con un inusual doodle tapando su logo, desplegando información y llamando a protestas.  Se suman también Mozilla, Reporteros Sin Fronteras, Green Peace, Cuevana, los hacktivistas de Anoymous. Se calcula que más de 10 mil sititios web alrededor del mundo se han unido a las protestas.

Si bien se sabe que Twitter y Facebook se oponen a estas iniciatias, no han realizado acciones hasta el momento. En lo partircular, me sorprende que Twitter, habiéndose convertido en una plataforma de facto para para realizar, difundir y organizar protestas, no se haya sumado a las anti SOPA y PIPA, incluso su CEO criticó el apagón. 

Y en medio de las protestas, el creador de SOPA, Lamar Smith, advierte que la iniciativa no está congelada.

¿Por qué tanto alboroto?

El objetivo de SOPA y PIPA es, en teoría, combatir la piratería en internet, apoyados por la industria de la música y el cine. Eso así suena muy bien, pero en los hechos se convertirían en grandes amenazas a la libertad de expresión y la libre distribución de información, que es la escencia de la internet.

Bastaría con la sospecha de que un sitio web cuente con contenido protegido con derechos de autor (una foto, un video, una liga a un texto de otro, etc.), aunque no sea con fines de lucro, para que se  pueda inciar una investigación judicial; se obligaría a los administradores de sitios a revisar el contenido subido por los usuarios y denunciar si se detecta alguna infracción. Con PIPA se bloquearían además los nombres de dominio.

¿Por qué nos importa a los que no vivimos en Estados Unidos? Porque buena parte de los sitios, quizá la mayoría, se encuentran alojados en servidores de ese país, así como las rede ssociales más populares. Entonces, esto le da extraterritorialidad de facto.

La ley Döring

Claro, el mal ejemplo cunde. En diciembre pasado, el senador panista Féderico Döring presentó una iniciativa, también con el objeto de combatir la piratería en internet, pero igual de amenazante para las comunicaciones en internet y con sendos errores de cómo funciona el servicio, como considerar que una dirección IP es el modo de identificar a un equipo, WTH!

A reserva de un post más extenso al respecto, les dejo una muy buena explicación de Antonio Martínez y también la liga para que lean la iniciativa completa.

 

La tentación de controlar el internet

Lo he dicho antes: el internet, las nuevas tecnologías, las redes sociales, empoderan al ciudadano y le permite acceder a un gran cúmulo de información. Eso a cualquier gobierno pone nervioso y le entra la tentación de controlar el servicio, como las dictaduras de China, Irán, Siria, Corea del Norte o Cuba.

Ése es el gran riesgo que se ve en estas iniciativas. Imagínense la facilidad que tendrían los gobiernos para censurar sitios que no les gusten, que consideran peligrosos para ellos, que sirvan para organizar a la gente en situaciones de crisis, bajo el fácil argumento de “sospechar” que tienen contenido ilegal.

Mención aparte el gobierno de Suiza, que ya determinó que no se necesitan más leyes para proteger la propiedad intelectual y estableció que es legal descargar música y películas, pues no necesariamente representan una venta pérdida y promueven el consumo de parafernalia, asistencia a conciertos.

También en Islandia se cuenta con una legislación que protege la información que se suba a servidores instalados en esos países.  Y  ha sido defensores de Julian Assange y Wikileaks, bajo el argumento de que los gobiernos necesitan ser más transparentes.

No menospreciar las protestas

En suma, marque el 18 de enero de 2012 como un parteaguas en las formas de protestar. El día del apagón digital más grande, llamados a acción por parte de gigantes tecnólogicos, ciberactivismo en redes sociales y gran cobertura mediática. No es para menos, el riesgo es muy grande.

Me quedó con la frase de la antropóloga Margaret Mead, citada en el texto en el que WordPress emite su postura en relación a SOPA:

“Nunca duden que un pequeño grupo de ciudadanos que reflexionan y están comprometidos para cambiar el mundo. De hecho, es lo único que siempre ha sucedido”.