7 años de impunidad

Por Lourdes Encinas Moreno

@lojesa

CitaABCRaulVeraUstedes lo saben, hay un tema que en estos días me obliga… Es el caso ABC, que el próximo domingo cumple siete años de haber impactado al mundo desde este rincón del desierto.

He dado muchas vueltas buscando una perspectiva distinta, un ángulo que no haya abordado, un aspecto no investigado.

Confieso que las palabras se me agotan.

De muchas formas se ha documentado cómo la corrupción, la negligencia, el tráfico de influencias y la lucha electoral se conjugaron para provocar la tragedia, así como para obstaculizar la procuración y la impartición de justicia.

La muerte de 49 niños y las severas lesiones en 104 no fueron suficientes para que las cosas cambiarán en este país, ni a nivel gobierno ni a nivel sociedad, por eso tragedias y crímenes de alto impacto siguen y seguirán ocurriendo.

La mezcla de impunidad e indiferencia dan pie a que los horrores se repitan.

Pero a este caso aún le falta la conclusión que precise las causas del incendio de origen y la conclusión del proceso judicial, con sanciones penales firmes a quienes verdaderamente tuvieron responsabilidad en los hechos.

Dado el comportamiento que han tenido las autoridades, es muy probable que ése sea un capítulo no llegue a escribirse.

Investigaciones inconclusas, impunidad y olvido, parecen ser el destino de los grandes crímenes, por acción u omisión, que han sacudido a este país y ni siquiera éste, que tuvo a las víctimas más inocentes, será la excepción.

En su libro Preso pero libre, el líder opositor venezolano, Leopoldo López escribe una frase que aplica muy bien a nuestra realidad, cito: “Hoy nadie se escapa a la injusticia. Sólo la élite corrupta es inmune a esta manipulación”.

Es exactamente lo ocurrido en el Caso ABC.

Antes de despedirme, los invito a que acompañemos a las familias en las actividades conmemorativas, hagámoslo con respeto, sin mezclar agendas políticas.

Hagámoslo por la memoria de esos 49 niños que no debieron morir aquellos horribles días de junio.