El pick up del dibujo y los robos diarios

pickupnissanA estas alturas ya es de sobra conocido el caso de la señora Zaira Salazar, a quien le robaron su modesto pick up y a falta de fotografía, subió un dibujo a  Facebook provocando un maremágnum que transitó de la burla al apoyo colectivo.

Su carro apareció y hasta ganó uno nuevo, al lograr un millón de likes de los usuarios. Una probadita de lo poderoso que puede ser Internet.

Su caso fue excepcional en el desenlace, pero en sí, es tristemente común.

Todos los días, en los grupos más populares de Facebook, aparecen varias publicaciones de gente buscando sus automóviles robados, desde los más austeros hasta de lujo.

A la par, hay otras publicaciones de gente que avisa de carros abandonados en su colonia –desmantelados- por si resulta alguno de los que andan buscando.

También hay de bicicletas, motocicletas, celulares, bolsas y carteras.

Los ciudadanos han encontrado en la red social una vía tanto de denuncia, como de catarsis. No hay publicación que no reciba comentarios de otras víctimas de la delincuencia, así como el reproche a las autoridades que no pueden contenerla.

Se dedican grandes esfuerzos gubernamentales para combatir a la delincuencia organizada, el narcotráfico y, ahora, la corrupción, calificándolos como “delitos de alto impacto”. Lo son, sin duda.

Pero habría que reconsiderar  esa valoración en cuanto al efecto directo que tienen los delitos en la vida de los ciudadanos.

¿Qué mayor impacto que te roben lo que has adquirido con el esfuerzo de tu trabajo?

Dejar a una familia sin auto, altera por completo su dinámica diaria.

Que entrena  tu casa y urgen en tus cosas, es una de las peores violaciones a la intimidad y te dejan con una sensación de vulnerabilidad, que tarda en disiparse.

Hay una gran tarea aquí que toca resolver a las autoridades municipales, que obliga también a un embate frontal para devolverles a las familias la seguridad de poder salir, sin miedo a regresar sin auto o a su casa violentada.

Como apunte extra: si bien en las redes sociales no está toda la población, sí hay segmentos representativos, por lo que observar y analizar lo que comparten, contribuye a medir el pulso social.