La marihuana en la Corte

Este fue mi comentario editorial en el noticiario “De Primera Mano”, con Francisco Javier Ruiz Quirrín, en Grupo Larsa, del martes 20 de octubre de 2015. No lo grabé, por eso publico el texto.

 

Arturo Zaldívar Lelo de Larrea es el ministro más liberal en la Suprema Corte de Justicia de la Nación. Llegó, sí, por recomendación del entonces presidente Felipe Calderón, pero  rompió el lazo muy pronto, cuando le llegó el caso de la Guardería ABC y osó ir contra los amigos de éste.  Su voto siempre ha ido por el reconocimiento del debido proceso y los derechos pro persona, como el matrimonio y adopción entre personas del mismo sexo. Por eso, sus dictámenes y votos generan polémica.

Ahora el ministro Zaldívar vuelve a  estar en el centro de la discusión nacional al presentar un proyecto de dictamen, que será votado el próximo día 28 en la Primera Sala de la Corte, que declararía inconstitucionales cinco artículos de la Ley General de Salud que prohíben y sancionan administrativamente el cultivo de marihuana para consumo lúdico y personal.

No busca, como erróneamente han manejado algunos, legalizar la marihuana, la comercialización, por ejemplo, ni siquiera está a discusión en el asunto analizado.

Hago breve el antecedente: En 2013, la Sociedad Mexicana de Autoconsumo Tolerante y Responsable, solicitó a la Cofepris permiso para cultivar cannabis de manera recreacional, mismo que le fue negado. Cuatro integrantes de la organización promovieron y perdieron un amparo ante un juzgado federal y un tribunal colegiado, de ahí el caso llegó a revisión a la Suprema Corte y le tocó dictaminarlo a Zaldivar.

Aunque cita antecedentes históricos, estudios científicos y de incidencia delictiva, que dicho sea de paso, coinciden en que de las drogas lícitas e ilícitas, la marihuana es la menos dañina y de menor impacto en el orden público, el proyecto de dictamen se concentra en el análisis jurídico del articulado impugnado, como debe hacerlo la Corte.

Zaldívar concluye que hay una línea jurisprudencial en la cual la Suprema Corte ha reconocido el derecho al libre desarrollo de la personalidad, y cito:

La  Constitución no impone un ideal de excelencia humana, permite que cada individuo elija su propio plan de vida y adopte el modelo de virtud personal que considere válido, en tanto no afecte a los demás”.

Lo que sucederá si la mayoría vota a favor, es que usted podrá obtener una autorización sanitaria para cultivar una planta de marihuana en su casa, fumársela o untársela para las reúmas, sin ser castigado por ello. Hasta ahí.

Usted y yo podemos tener una opinión y reservas al respecto, pero ante la lógica jurídica planteada por el ministro Zaldívar hay poco que refutar.

Dos cosas destaco: Una, que el debate sobre la legalización de la marihuana no se puede seguir retrasando en el  país, máxime cuando en Estados Unidos van en aumento los estados que permiten su venta.

Dos, de nuevo estamos ante este tipo de lucha callada, pero firme, que avanza por caminos legales y que notamos hasta que llega la Suprema Corte, y cuando ésta decide ya no hay nada que opinar, sino acatar. Ojo, así se están abriendo brecha muchos movimientos.

El comentario se alargó al aire y al final, Ruiz Quirrín me preguntó cómo votaría si fuera ministra y respondí que, considerando que en la Suprema Corte se analiza la naturaleza jurídica de las cosas y, en ese sentido, la lógica de Arturo Zaldívar me parece impecable, mi voto sería a favor de su dictamen.

Por cerrarnos a la idea de abrir el debate desde todas las perspectivas, el tema llegó a la Corte y ahí la decisión no puede ser más que en términos constitucionales.

Aquí pueden consultar el documento completo.