Claudia y Javier , frente a Caso ABC

Por Lourdes Encinas Moreno

@lojesa

Claudia PavlovichPara efectos de mi libro 49 razones para no olvidar, contacté a Claudia Pavlovich Arellano en relación a la carta de recomendación que firmó a favor de Sandra Lucía Téllez Nieves, una de las socias de la Guardería ABC, posterior al incendio del 5 de junio de 2009. Tema que había evitado abordar públicamente.

En su respuesta, explicó que la solicitud de Téllez Nieves se recibió en su despacho legal y se dirigió “a quién corresponda” y no a autoridad alguna, y que estuvo de acuerdo en firmar la carta ya que, hasta antes del día de los hechos, ésta había ofrecido un desempeño limpio y sin la comisión de delito alguno.

“Quiero aprovechar esta oportunidad para reiterar mi convicción como abogada, de que no puede haber nada ni nadie por encima de la Ley, que ésta deberá siempre respetarse y hacerse respetar y, si de las investigaciones que lleva a cabo la Procuraduría sobre aquellos lamentables hechos del 5 de Junio del 2009, se desprende la comisión de algún o algunos delitos y responsabilidades civiles por parte de quienes eran socios de la Guardería ABC, deberá aplicárseles la sanción penal o civil correspondiente”, dice como parte de su respuesta.

-En todo momento se refiere a una sola carta, padres afectados mostraron copias de cartas para cada uno de los socios-

A raíz de su designación como precandidata del PRI al Gobierno de Sonora, madres y padres de las víctimas volvieron a hacer público su agravio, destacando que por parte de Pavlovich Arellano nunca hubo una disculpa o acercamiento con ellos.

Sus detractores políticos aprovecharon para desatar una campaña negra por éste, que puede ser el tema más espinoso en su agenda, ya que ha mantenido una trayectoria libre de escándalos.

Siempre creí que Claudia accedió a firmar esa carta porque le ganó el instinto de apoyar a una persona cercana a su círculo social. No reparó en que, si bien no era autoridad, ya ejercía una cargo de elección popular, como diputada local tenía una representación ciudadana y por ende una responsabilidad pública, eso debió ponderar por encima del interés personal.

Considero que fue incluso un acto de inmadurez política.

De entonces a la fecha ha sido notoria su evolución como política, la mejoría su discurso y el temple para denunciar los excesos del gobierno estatal, así como su indiscutible disciplina a las decisiones de su partido.

Por eso creí que esta vez su respuesta sería mejor, pero me parece que se volvió a equivocar al reunirse sólo con una parte de las familias afectadas  (aunque sea mayoritaria) y al no ser clara y precisa en los compromisos que asumió con ellos.

Desde mi punto de vista, creo que debió ser ella la que convocara a todos los padres de todos los grupos y los no pertenecen a ninguno, que fuera decisión de ellos ir o no, y hasta pensar en  retirar la carta como un acto de buena voluntad y una prueba de que, si es gobernadora, manejará el caso con estricta institucionalidad.

Creo que Claudia se apresuró y cedió a la presión mediática, no analizó el escenario y no cuidó las formas. Con ello, volvió a agraviar a varias de las familias y grupos sociales que las apoyan, y les dio más municiones a sus contrincantes.

El tema no quedó zanjado para ella y va a tener que retomarlo.

La forma en la que Claudia Pavlovich manejó este asunto es una muestra de lo que tiene que remontar durante la campaña, un ejemplo de los aspectos que se ponen en duda de ella: Si en un cargo ejecutivo va a ser capaz de tomar decisiones oportunas, con la cabeza fría, con firmeza, pero sin perder la sensibilidad.

Por lo pronto, como algunos colegas han señalado, se hace notoria la carencia de estrategas dentro  de su equipo.

Sobre Javier Gándara

Javier GándaraJavier Gándara Magaña, cosa de formalidades para que sea el precandidato oficial del PAN al Gobierno de Sonora, había quedado muy bien con las familias de las víctimas y ante la sociedad, cuando siendo alcalde de Hermosillo (2009-2012) expuso y castigó el fraude cometido en la construcción del Mausoleo para los niños que fallecieron en el incendio.

Incluso, trabajó junto con los padres en el desarrollo del proyecto.

A Javier Gándara no había nada que reprocharle respecto al caso ABC, hasta aquella tarde de mayo de 2012 cuando envió a policías municipales a arrestar a una pareja de padres por haber pintado “justicia” en el suelo de la plaza, luego de un exabrupto con un funcionario que no les permitía colocar la manta invitando a la marcha por el tercer aniversario de la tragedia.

Es bien sabido que en realidad la orden vino de Palacio de Gobierno, en un intento por desviar la atención del escándalo provocado por la ocurrencia del Secretario de Imagen, Javier Álcaraz, de colocar un pedazo de tubo del Acueducto Independencia en otra plaza, avivando la indignación de los opositores en plena campaña electoral.

En su momento, Gándara Magaña liberó y se disculpó con los padres, pero el agravio no se olvida y resulta hasta peor porque fue una acción directa en contra de las familias y su movimiento social.

De conductas como ésa, se desprende su mayor reto a superar durante la campaña: Convencer a los sonorenses de que su gobierno no sería una extensión de el de Guillermo Padrés.

En suma, tanto Claudia como Javier tienen en el caso ABC un tema difícil y con agravios que resolver. Lo que ninguno de los dos debe hacer es repetir lo que ha hecho Padrés: Prometer imposibles e ignorar el caso, contribuyendo así a la impunidad.

Salvo que algo extraordinario sucediera, uno de los dos va a gobernar Sonora y debe considerar en su agenda un plan para abordar el caso. Recordemos que, independientemente de su causa y las deficiencias que tenía la guardería, el hecho en sí tuvo origen en un inmueble estatal y de eso se desprenden responsabilidades jurídicas.

Pueden empezar con algo tan elemental como remitirse a las recomendaciones que hizo la Suprema Corte de Justicia de la Nación  (p. 91) al Gobierno del Estado y que hasta la fecha no se han cumplido. Eso sí, siempre privilegiando el diálogo con todas las familias.

Ah, y controlen a su equipo y a los “acomedidos” para que dejen de usar el tema en su propaganda negra.

El próximo 7 de junio, varios de los involucrados directa e indirectamente en el caso van a aparecer en las boletas electorales, lo que nos queda como electores es no olvidar la actuación que tuvieron antes, durante y después del incendio…  a partir de eso, la decisión es propia de cada quien.