¿Y mientras se van?

lobuenoqueyasevan2

Por Lourdes Encinas Moreno

@lojesa

En esta semana, el PRI llenó la ciudad de carteleras, volantes y un sitio web con la leyenda: “¡Lo bueno es que ya se van!”, en referencia al gobierno encabezado por el panista Guillermo Padrés Elías.

La frase es llegadora, apela al sentimiento que se afianza en una parte cada vez mayor de sonorenses que se han sentido defraudados por la actual administración estatal. La más reciente y espontánea muestra fue el abucheo en la inauguración de la temporada de beisbol en el estadio de Hermosillo ante la sola mención del nombre del gobernador.

“¡Lo bueno es que ya se van!”  tiene un efecto hasta esperanzador, pero también cierto dejo de resignación, de que ya no queda más que esperar a que el tiempo pase y el próximo 7 de junio se vote en contra del PAN.

¿Y mientras se van, qué?

Las cosas en Sonora están muy desordenadas, no es necesario enlistarle los ejemplos, en suma las finanzas públicas son un desastre y el ambiente está político francamente polarizado y alcanza a sectores sociales.

A estas alturas ha quedado claro que es inútil apelar al oficio político de los funcionarios estatales, ni lo tienen ni les interesa, lo suyo es la confrontación y empezando por el propio gobernador.

La eficiencia, la honestidad, la sensibilidad y el respeto a la  ley, tampoco ha sido sello de esta administración.

Y la oposición, bueno, la bancada del PRI-PVEM y el diputado Carlos Navarro del PRD, han intentado hacer contrapeso en el Congreso del Estado, pero estar en minoría por un voto no ha permitido que pasen de exhortos, denuncias en tribuna y exhibición de funcionarios estatales.

Al Instituto Superior de Auditoría y Fiscalización, la verdad es que le faltan dientes.

Hay denuncias penales que transcurren con la lentitud característica del sistema judicial, así como su sujeción a circunstancias políticas ni cómo negarlo.

Cuándo se ha volteado al gobierno federal, ahora que ya no es del PAN, pues no se ha visto tampoco contundencia en su respuesta… hay otros estados que se han llevado mayor atención.

Es cierto, Sonora no es el polvorín que representan Michoacán o Guerrero, pero lo que pasa aquí no deja de ser delicado y se esperaría una mayor reacción.

Hay insuficiencia de herramientas legales y ciudadanas para exigir rendición de cuentas y provocar cambios en las autoridades que no están cumpliendo su función y que lejos de sumar, provocan el enfrentamiento.

Por eso, más que campañas llegadoras lo que se ocupan son cambios estructurales para dotar de mayores atribuciones a los órganos fiscalizadores y que la rendición de cuentas sea más eficaz y las sanciones más contundentes.

Eso es más difícil que lo veamos.

La oposición actual puede alegar que están en desventaja numérica para ganar una votación en el Congreso, pero lo cierto es que las cosas como están son convenientes para los partidos porque mañana les toca el turno de volver a gobernar y los papeles se invierten.

Pero para los ciudadanos, seis años es mucho tiempo para estar esperando que toque cambio de gobierno y ver si el nuevo resulta mejor o menos peor.

No es suficiente estar esperando que ya se vayan, luego ¿si hay cambio de partido habrá sanciones o habrá negociaciones? Porque ya hemos visto la historia de anunciar que caerán peces gordos y terminan en charales, a veces ni eso.

¿Y si resulta que no se van?…

A nadie dejan sentidos

Insisto, no hablan de temas delicadas en cafeterías públicas donde todos los pueden escuchar. Luego uno termina por enterarse que en la lista de acreedores del PAN hay “operadores electorales” –mapaches, pues- que usaron en 2012 y hasta la fecha ni les pagaron ni les dieron la chamba prometida.