El Acueducto en nuevo escenario adverso

Por Lourdes Encinas Moreno

@lojesa

Presa El Molinito, septiembre 2014.

Presa El Molinito, septiembre 2014.

Durante la semana trascendieron reuniones entre el alcalde de Hermosillo, Alejandro López Caballero y autoridades de la Comisión Nacional del Agua, para determinar el futuro de la presa El Molinito, una de las fuentes de abastecimiento para la ciudad, pero que no se está usando como medida de precaución debido al derrame de tóxicos en el Río Sonora, de cuyas aguas es receptora.

Lo acordado en esas reuniones no ha sido comunicado oficialmente, pero ayer surgió información en la Cámara de Diputados, durante la comparecencia de los funcionarios federales encargados de atender la emergencia por el derrame.

El coordinador de Emergencias y Consejo de Cuenca de Conagua, Óscar Pimentel, anunció a los diputados que se construirá una planta potabilizadora en dicha presa. Información que fue secundada por el subsecretario del Trabajo, Rafael Avante Juárez, en su cuenta de Twitter.

Al preguntarle a éste cuándo estaría operando esa potabilizadora y si hasta entonces Hermosillo podría volver a usar esa agua, me respondió que  se tiene una estimación de seis meses, pero que levantar la alerta a la presa no depende únicamente de eso, sino que es una medida adicional.

Lo cierto es que esa agua se podrá usar una vez que Cofepris levante la alerta, lo que podría ocurrir en el corto plazo, ya que desde hace 25 días los muestreos han arrojado que la presencia de metales están dentro de la Norma. Aquí los últimos reportes.

Lo ocurra con el agua de El Molinito adquiere mayor relevancia por que va muy ligado con el destino del Acueducto Independencia.

Antes del derrame, el delgado de Conagua, César Lagarda Lagarda sugirió que había condiciones para cerrar el acueducto y usar el agua de esta presa para el suministro de la ciudad, eso que aún no contaba con el almacenamiento histórico el 71.3% que tiene ahora.

Poco antes de eso, conocimos la orden del Juez Octavo de Distrito de parar el acueducto, dentro del litigio entre el Gobierno del Estado y la etnia Yaqui, que fue neutralizada casi de inmediato por la resolución de un tribunal superior derivado de una acción promovida por el alcalde López Caballero.

Luego vino el derrame en el Río Sonora, la medida precautoria sobre al presa y con ello se desactivó la posibilidad inmediata de cerrar el “popote” que trae agua desde la presa El Novillo a la capital del estado.

Pero las circunstancias volvieron a cambiar: las presas de Hermosillo registran una gran captación de agua que no tarda en poderse usar -que desarma el escenario catastrófico ante el cierre del acueducto- el enfrentamiento no resuelto que Guillermo Padrés provocó con Enrique Peña Nieto, los Yaquis y las organizaciones que los apoyan, los escándalos de corrupción expuestos a nivel nacional, teniendo de fondo un litigio no resuelto y elecciones en puerta.

Todo eso vuelve a poner al Acueducto Independencia en la línea de cierre… y recuerde que desde principios de año, la llave la tiene la Conagua.

No hay duda de que Hermosillo necesita tener garantizado el suministro de agua potable, pero tampoco hay duda de que debe ser dentro del marco de la legalidad y procurando el orden institucional y político en el estado, no la confrontación.

Aquí la explicación de la potabilizadora