Lecciones de civilidad y política en la marcha del IPN

Por Lourdes Encinas Moreno

@lojesa

 

Alrededor de 60 mil estudiantes del Instituto Politécnico Nacional, apoyados por alumnos de otras facultades como la UNAM, marcharon ayer en la Ciudad de México hacia la Secretaría de Gobernación, para dejar su pliego petitorio, que incluye la remoción de la directora de la institución y que no se apliquen cambios al reglamento interno. Lo ocurrido ahí deja dos importantes lecciones.

La primera, muy destacable, es que los jóvenes lograron un multitudinaria manifestación pacífica, no necesitaron recurrir a la violencia y el vandalismo que se habían hecho constantes en protestas anteriores donde vimos el caos que causaban los manifestantes y que obligaban la intervención de la fuerza pública.

Esa demostración de civilidad de los estudiantes tuvo más frutos que el vandalismo de los otros y aquí viene la otra lección, ya en el terreno de la política.

En un hecho inusual, el secretario de Gobernación, Miguel Ángel Osorio Chong, salió de su oficina a dialogar directamente con los jóvenes, él recibió su pliego petitorio y, aunque ofreció llegar a una solución ahí mismo, los estudiantes prefirieron analizar entre ellos la contra oferta y regresar el viernes.

Lo que Osorio Chong hizo ayer fue una demostración de oficio político puro, que de tan escaso que anda en el país fue general el reconocimiento a su estrategia, que le salió muy bien. Ni cómo negarlo.

Con la civilidad demostrada por los estudiantes y la efectiva mano izquierda de Osorio Chong, se desactivó la bomba que representa una protesta estudiantil creciente, y en vísperas del 2 de octubre. Más de eso se necesita en el país.

Falta que las negociaciones sigan en ese tenor, que los acuerdos se cumplan y que los jóvenes no se dejen influenciar por los nostálgicos de las revueltas, para que no los hagan desviarse de su objetivo. Pero el primer paso ha sido más que bueno.

¿Por qué protestan los alumnos de IPN? Escúchelo del propio Secretario.

Location, location, location

El gobernador de Sonora, Guillermo Padrés Elías, tampoco perdió el tiempo.

Ayer, en la unción de Ricardo Anaya como dirigente nacional del PAN, porque Gustavo Madero se va un rato a buscar una diputación plurinominal, Padrés Elías aplicó la máxima del personaje de Frank Underwood: Location, location, location... Es que al gobernador le urge seguir enviando a Los Pinos el mensaje de que mantiene la protección de la cúpula panista.

No le caería mal aprender de la lección arriba relatada, porque ese oficio político urge en Sonora.

PadrésAnaya