No más decisiones legislativas “en lo oscurito”

Por Lourdes Encinas Moreno

@lojesa

El 14 de diciembre de 2013, el Congreso de Sonora tuvo una de las sesiones más viciadas y opacas de su historia, empezando porque ocurrió de madrugada y en sábado, pero en la se aprobaron 31 dictámenes tan importantes como el Paquete Fiscal para 2014, nuevas leyes de Tránsito, Transporte y Registro Civil y hasta la Reforma Enérgética.

Desde ese día las irregularidades fueron notorias, como que los diputados aprobaron dictámenes sin leerlos, que no se publicaron en la gaceta legislativa un día antes y que luego se publicaron mal,  violando una serie de disposiciones de la Ley Orgánica del Congreso y la Constitución Política del Estado. Sólo dos lo reclamaron y votaron en contra: Carlos Navarro López, del PRD, y Abel Murrieta Gutiérrez, del PRI.

A raíz de eso, en un hecho inédito (éste sí) un grupo de ciudadanos, encabezados por el director de Sonora Ciudadana, Guillermo Noriega Esparza, promovieron un juicio de amparo en contra del Congreso por la ilegalidad e inconstitucionalidad de esa sesión.

El recurso quedó radicado en el Juzgado Segundo de Distrito, bajo el expediente 111/2014, en el que los quejosos consideran que se violentaron Derechos Humanos de los sonorenses al no respetarse el principio de legalidad, debido proceso legislativo y la seguridad jurídica que ordena que todo acto sea fundado y motivado.

Lo que se busca con este amparo colectivo es que se anule la sesión y se reponga el procedimiento legislativo, es decir, que se vuelva a sesionar y se vuelvan a aprobar los dictámenes, pero ésta vez dentro de la legalidad. 

No van, pues, contra el contenido de los asuntos aprobados sino contra la ilegalidad y la falta de transparencia del proceso, aunque sí están en desacuerdo con cuestiones específicas como la disminución del presupuesto para seguridad pública y educación.

Foto: Sonora Ciudadana

Foto: Sonora Ciudadana

 Las Irregularidades

Las irregularidades detectadas en la sesión son:

-No se publicaron los dictámenes en la gaceta del Congreso un día antes y tampoco se leyeron en el Pleno durante la sesión.

-Los dictámenes aprobados se publicaron mal en la gaceta, por ejemplo, los errores del Decreto del Presupuesto de Egresos sumaban 300 millones de pesos, eso llevó a borrarlos y volverlos a publicar.

-Al momento de presentar el amparo, el total de los actos reclamados no se había publicado en el Boletín Oficial del Gobierno del Estado, cuando había pasado más de un mes de su aprobación.

El Congreso ya fue notificado del amparo desde la semana pasada y se programó una audiencia parael 6 de marzo a las 9:20 horas.

En el amparo también se reclama responsabilidad al Gobernador del Estado por promulgar y ordenar la expedición de los dictámenes aprobados en la sesión inconstitucional, y al Director del Boletín Oficial por las irregularidades y retraso en las publicaciones.

El recurso lo firman también Artemiza Michell, de Sonora Ciudadana; los activistas Rosa María O’leary  y Óscar Serrato, y el académico, Nicolás Pineda; como abogado, Odracir Espinoza. Pero cualquier ciudadano puede sumarse, en este sitio encuentra cómo, la información detallada y el amparo promovido.

Dadas las circunstancias, los ciudadanos también pueden ampararse contra leyes específicas aprobadas en esa sesión, como las polémicas de Registro Civil y Tránsito.

El mensaje 

Los involucrados están conscientes de lo complicado que resultará lograr que se anule la sesión porque implicaría invalidar todo lo aprobado, incluido el presupuesto y la reestructuración de la deuda pública, pero están dispuestos a llegar hasta la Suprema Corte de Justicia de la Nación y la Corte Interamericana de Derechos Humanos, para que se siente precedente.

Porque el mensaje que trasciende de esto para los diputados y los funcionarios públicos es: sus actos sí tienen un marcaje ciudadano y sí se puede actuar en consecuencia, ya no más decisiones “en lo oscurito”.

Sirva de paso para hacer notar la necesidad de que los abogados vuelvan al debate público, ya sea desde la Barra, el Colegio y/o la academia.